Yo no dependo de vos. Yo me muevo solo por todos lados. Puedo hacer lo que quiero. Yo sé ir y venir, yo sé. No te voy a hablar más, no te voy a mirar más. Yo no soy un inútil.
Entonces decís mi nombre y yo me doy vuelta, y vos me mostrás un par de medias: ‘Mirá qué lindas’, y le preguntás al vendedor cuánto están, y de tus labios sale perfume y de tus axilas salen flores y de tu pelo sale viento. Me mirás y me decís: ‘¿Te gustan?’, y yo no quiero contestarte, no quiero hablarte, no quiero quererte. Hago un sonido imperceptible. Te acercás más y me mostrás, ‘¿No son lindas?’, y yo te miro a los ojos y creo que me hundo, y quiero salir y también quiero ahogarme. Entonces te digo que sí sonriendo y vos me acariciás la cabeza y te acercás al mostrador y yo te miro, y mientras comprás me escapo a un rincón y me meto atrás de unas cajas, y me agacho, y saco del bolsillo mis muñequitos y hago que luchen, y uno mata al otro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario